viernes, 24 de mayo de 2013

DE ANTOLOGÍA - LA LOGIA DEL MICRORRELATO -Talentura Libros



Desde el sábado pasado, que tuvo lugar la presentación de este increíble libro, sigo en estado de extrañeza. He cogido el libro muchas veces a lo largo de estos días y sigo preguntándome qué hago ahí.
Comenzando por los prólogos de los antólogos y sus correspondientes biografías hasta el último de los microrrelatos creo que se ha conseguido un libro muy redondo. Voy leyendo con lentitud, mucha es cierto, pero creo que es lo que se merecen unos textos con tanta enjundia, con más profundidad de lo que puede parecer por aquello de llamarse microrrelatos.
No voy a mencionar, de momento, a nadie porque todavía no es el momento. Sólo puedo adelantar que mi sorpresa no decrece. Creo que la labor que han hecho, al compás, Manu y Rosana merece un calificativo, como poco de excelente. Su rigor, su conocimiento y amor por este género difícil queda demostrado en este libro.
Jamás he estado en una antología y no voy a negar que siento emoción, sobre todo porque yo no me considero microrrelatista. Creo que soy una especie de híbrido.
Una de las cosas que me llama la atención, que me entretiene mucho la lectura, es intentar casar la descripción que cada uno hace de sí mismo y los textos de sus microrrelatos. Seguiré avanzando con la lentitud que confiere la lectura sosegada, la absorción de cada uno de los textos y el aprendizaje que se puede extraer de todos aquellos de los que se puede aprender.
Mi gratitud hacia Manu, siempre tan generoso, tan humano. A Rosana, tan auténtica, con más corazón que cuerpo y a Mariano por el riesgo de emprender esta aventura.

jueves, 16 de mayo de 2013

II PRIMAVERA DE MICRORRELATOS INDIGNADOS - EN OFERTA


— Hoy tengo un género fresquísimo. ¿Cómo le salieron las esdrújulas el otro día?
— Se nos enredaron un poco en la sopa. A la abuela se le hizo una bola la palabra pérdida. Estuvo dándole vueltas en la boca sin acertar cómo tragarla. Parece ser que en la residencia le pasaba lo mismo. Todo se le olvida.
— Suele ocurrir.  Fíjese que color tienen hoy las agudas.
— Póngame medio kilo. A ver si, mezcladas con los adjetivos, le abren el apetito de lectura al niño. Desde que han recortado las cosas del pensamiento en el colegio, se me queda en las nubes. Y me llevaré también dos kilos de interjecciones. Esta noche mi marido verá el fútbol con los amigos en casa. Ya sabe, todos en el paro ¿Tiene metáforas?
— Por supuesto.  ¿Las quiere antiguas o modernas?
— Mejor modernas. Tengo una hija adolescente y ya sabe usted lo arduo que es explicar las cosas que suceden a nuestro alrededor. ¡son tantas¡
— ¡ah¡ entiendo. Se puede llevar alguna de las antiguas. Las conservo deshidratadas para que no se estropeen. Con un poco de agua, recobran su sustancia. Pero no se lo diga a nadie, no vaya a ser que me multen por tenerlas guardadas sin permiso.
— No se preocupe. Yo tengo en casa, en un frasco, música clásica. Si alguna vez necesita algo, me lo dice y le traigo unos pentagramas. Los guardo desde que los quitaron de la educación. Póngame un puñadito de metáforas. Y una selección de verbos como trabajar, vivir, cobrar. A ver si mezclándolos con la sopa…
— La semana próxima tendremos de oferta los adjetivos corrupto, mentiroso y manipulador. Pero no sé si los podré vender, porque hay muchas rebajas en estos momentos.

jueves, 18 de abril de 2013

LO QUE FUIMOS AYER. -PRIMAVERA DE MICRORRELATOS INDIGNADOS




En el estrecho recibidor de la casa se amontonan las sillas de la playa, la sombrilla y una bolsa con las zapatillas de goma.
— Vale, niños, en cinco minutos nos vamos.
En la cocina, Angelines termina de envolver los bocadillos de tortilla. Hoy no se le ha roto el papel de aluminio. Es un papel muy flojo, pero más barato que el del supermercado. Nunca pensó que acabaría comprando en los chinos. Ella que siempre iba de marca, como la bolsa de lona donde lleva los bocatas.
Guarda en la nevera portátil la fiambrera con la fruta cortada, unas latas de refresco de marca desconocida y una bolsa de hielo. Mientras prepara el termo para guardar el café que empieza a bullir. Lo recogió ayer, junto con el arroz y el azúcar del banco de alimentos. Antonio y los niños están en el recibidor, cargando con los trastos para la playa.
— ¿Has cogido el bonobús?
Antonio se señala el bolsillo del pantalón.
Antes de cerrar la puerta de casa, Angelines echa un vistazo por el escueto salón. Su mirada, indisciplinada, se dirige hacia el estante donde estaban los álbumes de fotos. Los quitó hace unos meses para que Antonio no sufriera y los llevó a casa de su madre. Ahora, en esta nueva circunstancia, París, Roma o Madrid son sólo unos lugares lejanos en un mapa.

viernes, 12 de abril de 2013

CICLO EL ESCRITOR Y SU OBRA - . CHARLA SOBRE TANGO SIN MEMORIA




Este ciclo, organizado por la sección cultural del PSOE con sede en el distrito Marítimo de Valencia (que no tiene nada que ver con el partido, puntualicemos) se pretende dar a conocer, dentro de lo posible, a la mayor cantidad de escritores y escritoras de Valencia.
El ciclo se inició con Rosario Raro, ahora seguimos conmigo y continuarán hasta el verano Marian Torrejón e Isabel Barceló.


GRANDES MICRORRELATOS 2011