Los bancos rebotan en bolsa y yo sobre tu cuerpo; fluctúa la prima de riesgo de que te canses de mí.
El FMI nos estrangula y a mí me dejas seco; la UE sigue atada de pies y manos, y tú jadeas sobre la cama sin querer que te desate.
Se mantienen los tipos de interés mientras nosotros nos mantenemos el uno dentro del otro. No quiero que vengan a rescatarme ahora que empiezo a comprender los fundamentos de la economía sumergida

Y tanto que si, así si que mola esta farsa económica...
ResponderSuprimirBesicos
Así nos gusta más a todos el asunto de la economía.
SuprimirBesicos
Una buena economía...Esta sí funciona.
ResponderSuprimirBesos desde el aire
Creo, lo creo mucho, que es una buena manera de empezar la resistencia.
ResponderSuprimirSaludos muy cordiales. Petons.
ResponderSuprimirA ver si empiezo a entenderlos yo!
ResponderSuprimirElena, me gustan más estos fundamentos económicos que los que utilizan los medios de comunicación para hacernos creer que no hay un duro, y que es preciso que vayamos perdiendo derechos, que la cosa está muy mal. Desde luego que sí, pero habrá culpables, digo yo.
ResponderSuprimirBueno que desvario, jaja. Me gustó mucho estos fundamentos económicos.
Bessets.
Es la primera vez (y no miento) que de algún modo entiendo o no me aburro de "los fundamentos de la economía". Llevarlos hasta un ámbito tan privado me parece una genialidad y, bien visto, ¿no se meten ellos en nuestra casa todos los días a la hora de la comida?
ResponderSuprimirEs dificil sacarme una sonrisa hablando de economía, y menos en los tiempos que corren pero... misión cumplida. Muchas gracias.
aix... deixe'm no dir una cosa que penso... deixa'm no dir-la, va!
ResponderSuprimirMolt bo!!
petonetsss
Eso sí, la economía siempre nos dejará jodidos (en el buen o mal sentido de la palabra).
ResponderSuprimirSaludos.
Excelente microrrelato erótico. Mejor no entender los fundamentos de economía y seguir retozando.
ResponderSuprimirAbrazos sin entendimiento.
Erótico??!!! Me pierdo...No mezcles churras con merina (se decía así?)
ResponderSuprimirYo de economía no sé nada :)))))
Pues ya verás en cuanto suban los tipos... XD
ResponderSuprimirYo me he encontrado a mi prima de riesgo por la calle y me ha enseñado donde vive, muy cerca del trabajo. Igual un día de estos, me paso por allí y me dan de comer.
ResponderSuprimirDivertido, el relato. No hay cómo envolver a la crisis en sábanas para que nos siente algo mejor.
Besos.
Estupenda clase de economía (sumergida o no).
ResponderSuprimirBuen paralelismo entre la sucia economía de mercado y la limpia economía del sexo. Sólo espero que nunca tengamos que sufrir recortes en la segunda.
Que no nos rescaten de esta locura.
Saludos
Me encanta, me parece muy conciso y muy divertido. Con tu capacidad para sacar humor de todas las situaciones, hasta de esta tan cabreante.
ResponderSuprimirPetons
Rosana
así se hace, contra la crisis, originalidad.
ResponderSuprimirbiquiños,
¡Qué original la comparación! Pero mejor que en la cama no nos rescate nadie, que ya tenemos bastante con el afán de los bancos centrales.
ResponderSuprimirBesitos,
Buenísima la comparación con la situación bursatil.
ResponderSuprimirMe has hecho sonreir...
Yo tampoco querria que me rescataran en medio del descubrimiento.
Besitos mediterráneos.
Va a acabar fichándote una agencia de calificación. Al tiempo.
ResponderSuprimirOye pues yo que sigo sin enterarme de qué va todo eso de la prima... ¿a ver si va a ser cuestión de practicar más! ;-)
ResponderSuprimirNo me convence. Entiendo la ironía, pero con la que está cayendo la economía no es un buen afrodisíaco.
ResponderSuprimirGenial extrañamiento de la economía, o del sexo, que en este caso tanto da porque consigue una fusión que hace fluir el texto.
ResponderSuprimirMe parece un gran trabajo, Elena.
Jajaja, ¡qué bueno!
ResponderSuprimirAbrazos.
nO HE TENIDO TIEMPO ESTA SEMANA DE RESPONDER A NINGUN COMENTARIO.
ResponderSuprimirDisculpas y gracias a todos.
Un abrazo
Yo, si me acuerdo de todo eso cuando estoy en faena, salgo a almohadillazos de la plaza. Tal vez el sexo femenino sí sea capaz, por aquello que dicen que pueden hacer dos cosas a la vez.
ResponderSuprimirUn abrazo Elena, gracias por el relato.
Contra esta economía si que no me manifestaría jamás. Buenísimo, Elena.
ResponderSuprimirAbrazos.