El pie izquierdo no me quiere hacer ni caso, está tan rígido
que parece una pata de palo. Escucho sus voces, se están acercando por el
pasillo. Los oigo reír. Me pregunto cómo puede reír ella con esa naturalidad,
sin pensar en mi situación. Quiero creer que son los nervios del momento. Y yo
sin controlar este pie que parece que no me pertenezca. Quizás si le pongo una
zapatilla pase desapercibido y el marido no se dé cuenta de que estoy debajo de
su cama.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Archivo del blog
-
►
2012
(16)
-
►
enero
(9)
- Reseña de DISCORDANCIAS en LA REPUBLICA CULTURAL
- FUNDAMENTOS DE ECONOMIA
- APADRINA A UN VALENCIANO
- GRANDES MICRORRELATOS DE 2011 - INTERNACIONAL MICR...
- RECUERDOS DE LLUVIA
- 2022 LA GUERRA DEL GALLO - Juan Guinot
- LEYENDO. El libro de las maravillas- FERNANDO CLEM...
- Relato publicado en NARRATIVAS y nueva reseña sobr...
- HE VUELTO ¡yupiii¡
-
►
enero
(9)
-
▼
2011
(64)
-
►
noviembre
(8)
- CRONICA PRESENTACION DISCORDANCIAS EN VALENCIA
- PRESENTACION DE DISCORDANCIAS EN VALENCIA
- MI BIOGRAFIA VISTA POR ... LAURA
- LOS REVESES DEL TIEMPO
- Y por fin se presentó DISCORDANCIAS
- Presentación - DISCORDANCIAS en Madrid
- LOS PEQUEÑOS PLACERES - Miguel Sanfeliu
- CUPIDO, inventor del limpiaparabrisas - DANIEL SAN...
- ► septiembre (5)
-
►
noviembre
(8)
-
►
2010
(51)
- ► septiembre (5)
-
►
2009
(47)
- ► septiembre (4)
-
►
2008
(37)
- ► septiembre (5)
Tal vez lo puedas reciclar para otro concurso, Eléna.
ResponderSuprimirAbrazos, mil.
Elena, yo llevo tres semanas que no envío nada. Esta sí, se lo prometí a Fernando Martínez, ya que ha sido el ganador semanal. Veo que este pie os ha llevado a muchos por el camino de la amargura, como esa protagonista tuya ahí escondida debajo de la cama. Esas risas son como puñaladas.
ResponderSuprimirUn abrazo.
ja jajaja!!!! Venía leyendo con miedo y de veras me has sorprendido con este giro hacia el humor.
ResponderSuprimirMe alejo de tu casa con una sonrisa
Besos!!!
Je, no me esperaba ese desenlace.
ResponderSuprimirMe recuerda el chiste del tipo que entra y después de encontrarse a otro que se estaba duchando en su casa y le explica que es el fontanero, que se ha manchado y que ha pedido permiso, abre el armario y por sorpresa hay un tercero en pelotas cogido a la barra del armario. El de dentro le dice "¿Tú te has creído al de la ducha?, pues súbete aquí que este para en la Malvarrosa."
:))
Me has arrancado una sonrisa, Elena.
ResponderSuprimirEste micro condicionado por la primera frase está escrito con ironía crítica y humor.
Desconozco los motivos por los que no lo enviaste, pero me alegro de que nos dejaras leerlo.
Un abrazo,
Lola
ResponderSuprimirQuizás sea así, y lo pueda reciclar. Se puede intentar.
Abrazos
Xavier.
Yo también llevo semanas sin participar. Esta, aunque no conozco a Fernando, también he enviado uno.
Patricia. Me alegro de tu sonrisa.
Besos
Sergio. El chiste es muy bueno. No lo conocía.
Un abrazo
Sí, sí, mucho hablar del concurso y nadie habla del pobre pie...¡ para fiarse de la gente de la cultura!
ResponderSuprimir;-)
¡jijijiii!
ResponderSuprimirXD
Elena, normal que con los nervios y el miedo su cuerpo no le responda, aunque es un mal momento para ello. Esto indica que para aventuras como éstas hay que estar en buena forma física si no pasa lo que pasa.
ResponderSuprimirMe gustó.
Bessets.
Elena, escribí con mucho cariño un micro del que me gustaría contar con tu opinión, la valoro mucho:
ResponderSuprimirhttp://superehore.blogspot.com/2011/12/y-si-era-un-angel.html
Muchas gracias.
Es un micro divertido a pesar de la frase de marras, que a mí me parece particularmente difícil (yo raramente concurso en ningún lado, me desbordan tantas condiciones y circunstancias). A mí me ha gustado.
ResponderSuprimirAbrazos
Ja,ja, ¡qué mala pata!
ResponderSuprimirMuy bueno.
Besos
Jajaja, que situación más extraña...
ResponderSuprimirBesos desde el aire
Cada vez que veo la palabra ReC (que hace poco me enteré qué significaba) me da un no sé qué, algo así como cuando los domingos salgo a comprar el periodico y luego paso por la churrería. La historia está bien contada, pero no aporta nada nuevo, pero quien soy yo pa decir na, y además no sé si eres del ablacc... ¡Ah, sí! Pues eso.
ResponderSuprimirA mí me ha divertido la historia. Por un momento, me he imaginado ahí abajo y me he "acojonao" un poco.
ResponderSuprimirJorge. Es que la gente no se preocupa de las cosas importantes.
ResponderSuprimirUn abrazo
Irrev. Me has contagiado la risa
Nicolás. Gracias. A determinadas edades no se pueden hacer malabarismos
Susana. Cuando no participo, intento escribir algo por aquello de tener la cabeza ocupada. Este es sólo divertido.
ResponderSuprimirUn abrazo
Isabel. Nunca mejor dicho. Muy mala pata
Rosa. Bueno, hay situaciones peores. Esta es de risa
Ximens. Este no pretendía nada, sólo que como veía que no salía nada, lo dejé tal cual. Si no tengo nada que decir, no participo. Pero se agradece mucho tu comentario.
Juanjo. Jajjaa. A mí me acojona que se me muera la pierna
Es muy divertido, Elena y dado lo difícil de la dichosa frase has conseguido un giro final con gracia.
ResponderSuprimirBesitos
Nada, hará lo que tenía planeado con el de debajo de la cama y él ni se dará cuenta. Me resulta divertido el relato, sobre todo la ocurrencia final de la zapatilla.
ResponderSuprimirEsta frase a mí se me atragantó. Como bien dices es un micro divertido sin más pretensiones. Yo lo reciclaría porque, el inicio me gusta y yo me había ido por derroteros extraños y muy inquietantes, tiraría de ese hilo a ver qué sale.
ResponderSuprimirBesico
Rosana
La verdad es que la frasecita se las traía. ¿No le pusiste título?
ResponderSuprimirAbrazos