“Discordancias”, de Elena Casero
Por Miguel Baquero.
Un hombre cree reconocer en la calle, por
su inconfundible melena, a su esposa, que sin embargo ha dejado
acostada en la cama víctima de una extraña enfermedad… Una pareja llega a
Nueva York para celebrar las bodas de plata de su patrimonio y la
ciudad provoca en los dos cónyuges, que hasta aquel entonces habían
estado muy unidos, sentimientos radicalmente opuestos… Un hombre que
echa de menos a sus padres muertos fantasea con llamarlos una noche a su
antiguo domicilio, que ya no existe… Una mujer espera el ascensor y,
cuando éste llega su piso y se abre, encuentra en la cabina a su marido
muerto…
Estos son algunos de los argumentos de
“Discordancias”, el volumen de relatos de la escritora valenciana Elena
Casera, una autora que hasta ahora había destacado por sus incursiones
en el terreno de la novela, con una obra tan excelente como
“Tribulaciones de un sicario”. Son cuentos, como se ve, que parten de
una raíz cotidiana, de una situación a veces nimia (como la de aquel que
en un insospechado rasgo de lo que él cree distinción y clase se deja
más larga la uña del dedo meñique), pero que enseguida demostrarán tener
un gran recorrido literario. La importancia de un texto no está, o no
está tanto, en el tema que trate como en la forma en que lo haga y los
matices que acierta a sacarle, los sonidos que pueda despertar de una
materia que a simple vista parece desechable… ese parece ser el
principio que ha regido este el primer volumen de cuentos de Elena
Casero: encararse con la vida y tratar de extraer de ella todos los
pequeños detalles. Quizás en eso consiste, realmente, la literatura, no
en lo que se mira sino en mirar con intención estética.
En el caso de los cuentos de
“Discordancias”, además de este, podríamos decir, factor de
cotidianeidad, los relatos se encuentran ligados porque, en el fondo de
todos ellos, late el mismo tema, el que indica el título: la
discordancia. El modo cómo las relaciones (no sólo las de pareja, sino
las relaciones humanas en general) se aproximan tal vez ineludiblemente a
un punto de ruptura a partir de cual aguarda, con mayor o menor
fiereza, ese fantasma que es la soledad. Los cuentos de “Discordancias”,
abordados unas veces desde el prisma del humor, incluso del humor
negro, otras desde la fantasía y a veces desde el más directo tono
trágico, son en el fondo la constatación de una derrota, la prueba
literaria de que el destino de las personas está en acabar separándose,
sonando cada una por separado y en disonancia; incluso cuando la
relación logra mantenerse estable, el tiempo y su negra compañera acaban
por desbaratarlo todo. Al final, nos encontramos solos y no nos queda
otro remedio sino hacernos a la idea, esa parece ser la conclusión final
de este volumen de relatos.
Sin embargo, y por supuesto, siempre nos
quedara el camino recorrido. En el caso de “Discordancias”, la lectura
de diecinueve cuentos, muchos de ellos de alta calidad; una lectura
ágil, favorecida por un estilo fresco, cuidado con ese exquisito gusto
que hace que la prosa parezca espontánea y fácil, muy contraria a la
sucesión de alardes y virtuosismos gratuitos. Un terreno, este del
estilo, donde se aprecia indudablemente la experiencia y el oficio de
una escritora de novelas, de muy buenas novelas, que en esta ocasión se
ha trasladado al cuento.

Enhorabuena, Elena, me parece una muy buena reseña. No puedo estar, además, más de acuerdo.
ResponderSuprimirBesitos
muchas gracias, Elysa.
ResponderSuprimirBesos también para ti
Excelente reseña.
ResponderSuprimirBien dicen que se cosecha lo que se siembra.
Enhorabuena.
Un abrazo.
Qué gran reseña, Elena.
ResponderSuprimirAquí dejo mi enhorabuena junto a los mejores deseos para el camino que Discordancias ha de transitar.
Un abrazo
Buena reseña, Elena, se lo ha currado Miguel. Bien, bien, el libro vive, aún está en su infancia, le queda mucho por delante. Besos.
ResponderSuprimirHala Elena, en Culturamas y todo ;)
ResponderSuprimirOtra reseña más muy currada y muy acertada.
Es verdad que no solo la soledad en pareja sino la soledad en compañía, la soledad vital es la protagonista de tu libro.
Un abrazo
Rosana
Excelente reseña.
ResponderSuprimirNuestra más sincera enhorabuena.
Wow, menudo orgullo, Culturamás sabe de lo que habla, enhorabuena!!!!! Besos
ResponderSuprimirPedro. En efecto, es una excelente reseña.
ResponderSuprimirMuchas gracias. Un abrazo también para ti
Patricia. Gracias. Espero que pronto recibas el libro.
Manu. Miguel se la ha currado, sin ninguna duda. Todavía estoy abrumada. Muchos besos
Rosana. Sí, en Culturamas con una reseña muy bien hecha que se compagina con la tuya perfectamente.
ResponderSuprimirMuchos besos.
Perdidos en la Atlántida. Muchas gracias.
Maite. Sí, estoy contentísima. Muchos besos
Enhorabona!
ResponderSuprimir:)
Mira, aquesta tarda mateix faig l'encàrrec a Talentura!
Me ha gustado mucho el libro, que ya he terminado. Y esta reseña, también. En general, coincido con todo lo que dice Miguel y siento cierta envidia por lo bien que lo ha expresado. Se nota que es buen escritor. Y no menos buen lector.
ResponderSuprimirElena, llevo 16 relatos leídos con el siguiente resultado: 11 que me gustan y 5 que me gustan mucho. Ya te diré.
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