martes, 22 de abril de 2008

23 de Abril


Jorge Volpi presentó su última novela Mentiras contagiosas en la Librería Cálamo de Zaragoza,acompañado de otros dos grandes escritores latinoamericanos Fernando Iwasaki y Juan Carlos Méndez Guédez.
Los tres autores latinoamericanos hablaron sobre los entresijos de la novela española y la latinoamérica. "No tiene que haber diferencias hablamos en un mismo idioma. La única diferencia que puede haber es que los autores españoles nunca alaban a un compatriota, en muchas ocasiones nunca han leído nada de él mientras que nosotros siempre estamos dispuestos a hablar bien de un compañero. Creo que tendríamos que hablar de literatura hispánica", subrayó el escritor peruano Fernando Iwasaki.

He querido subrayar este párrafo que me ha llamado mucho la atención.

Al leerlo me he preguntado si esa afirmación es cierta. Y, mucho me temo que sí. Que nuestro defecto nacional - la envidia - alcanza hasta aquí. O aquí llega a sus cotas más altas.
Creo que nos cuesta leer la obra de otros escritores a quienes llegamos a considerar como rivales o de los que pensamos que no tenemos nada que aprender.
Sería deseable que esa insana costumbre cambiara con los años.

Mañana es el Día del Libro. No me gustan los "días de ..." porque creo que, mientras existan, se le presupone una cierta discriminación.

Desde aquí y, siguiendo la tradición de mis vecinos de arriba, mi rosa y mi libro.


lunes, 14 de abril de 2008

"LA TINTA AZUL DE LA MEMORIA" - Mariano Vega Alvarez


Leer la primera novela de alguien cercano, incluso sin conocerlo personalmente, es comprometido. El escritor quiere escuchar alabanzas y el lector puede encontrarse atrapado entre la amistad y la verdad, en el caso de que la novela no sea de su agrado. A nadie nos gusta escuchar que lo que escribimos no ha convencido a nuestros lectores.

No es este el caso de “La tinta azul de la memoria” de Mariano Vega

Jacinto y Jonás son los dos personajes principales de la novela, escrita en primera persona y a dos voces, un dueto de tenor y bajo. No es que sea así, pero es cómo yo me lo he imaginado.
El tenor es Jonás (como Mariano en la vida real) y Jacinto es el bajo, por la profundidad de su existencia.
Dos situaciones: Una vida desaparecida, la de Jacinto, que se consume entre la hemiplejia y la amnesia y otra que sufre un giro por culpa de un accidente, la de Jonás.
Dos vidas que se encuentran en un hospital en Toledo donde esperan recuperarse del trauma para regresar a una realidad distinta en la que habían habitado. Jacinto no lo logra, Jonás sí. Y él decide escribir la vida de Jacinto como un homenaje al que fue su amigo, aunque fuera durante un corto tiempo, y como terapia para reintegrarse a una sorprendente normalidad.
Varios personajes clave en la vida de ambos, sobre todo en la de Jacinto que son los que van marcando su carácter. Personajes muy bien definidos, en especial el de Trinidad a quien acabas encontrando cercana y cálida.

El fondo de la novela no son sólo las vidas de Jacinto y Jonás. Lo que hace que la novela fluya en sí misma es el por qué de la escritura. El escritor y la creación.
El punto de encuentro entre los dos personajes. Jacinto que se va vaciando agónicamente en el proceso de escribir sus novelas y Jonás que encuentra en ese mismo proceso un sentido de vivir, un arranque ante la vida que le espera postrado en una silla de ruedas.

“Como gran parte de mis personajes, tiendo a teorizar sobre casi todo. Puede parecer una aclaración innecesaria. Me refiero a afirmar que hago lo mismo que ellos, pero no le parecerá del todo inútil a alguien que haya probado la droga de la creación. Te sientes con poder. Este es uno de los efectos potentes de la adicción. Disfrutas de una falsa libertad que te permite traspasar la piel (la propia, la ajena y la inventada) para dentro y para fuera. Puedes construir un insigne intelectual siendo tú poseedor de un ramplón intelecto y viceversa. Puedes describir paisajes en los que nunca estarás y transformar lugares familiares en irreconocibles.”

Este es uno de los pasajes de la novela. Creo que todos los que tenemos esta adicción coincidiremos en que es muy cierta la opinión de Mariano en boca de Jacinto.

Pese a que la novela podría resultar triste, no lo es. Hay mucho sentido del humor entre sus líneas para contrarrestar, creo yo, lo penoso de la situación de ambos.

Las dos voces de la novela están diferenciadas. La de Jonás se va tornando esperanzada y la de Jacinto se encamina lentamente hacia la desesperación.

Creo que “La tinta azul de la memoria” es una novela muy bien escrita, que te va atrapando casi sin darte cuenta. Yo pensaba que la leería con tranquilidad, y no he podido. No he parado hasta saber lo que ocurría con Jacinto, por qué había llegado hasta ese punto final. Total, cinco días con el libro a cuestas a todas partes.
No es una novela facilona. Mariano no nos deja. El Mariano psicólogo profundiza en los personajes y te los va desmenuzando para que los conozcamos como si fueran viejos amigos.

Lo único que puedo añadir es que vale la pena que la leáis. Mariano tiene muy buena madera de escritor. Siempre es una lástimas que novelas mucho mejores que algunas de las que circulan por los estantes, se queden en la soledad de un trastero.

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miércoles, 9 de abril de 2008

"ENTRE LIMONES" - Chris Stewart


"Entre limones" narra las aventuras y desventuras de Chris Stewart y su mujer Anni, durante sus primeros años en Las Alpujarras.
A través de una intermediaria inglesa, que lleva una inmobiliaria para todos los extranjeros que se van instalando en Granada, compra un cortijo medio derruido, sin carretera de acceso y con un río de por medio que todavía dificulta más las cosas. Un cortijo sin electricidad, sin agua corriente y situado en la margen equivocada del río, con la posibilidad de quedar aislado cada vez que el río crece. Un lugar plagado de alacranes y de culebras.
El cortijo, denominado El Valero, está habitado por una familia con quien convive durante unos meses, concretamente con el antiguo dueño, que parece reticente a abandonarlo, alegando que es su hogar espiritual.
El Valero fue vendido por cinco millones de pesetas, aunque el dueño estaba dispuesto a venderlo tan sólo por un millón, de lo que se jacta en el pueblo a espaldas de Chris. El cortijo está situado a los pies del río Guadalfeo, rodeado de naturaleza y con una magnífica vista del valle que se extiende ante él. Antes de llegar a Órgiva, Chris Stewart había dejado Génesis, y después pasó por varios trabajos: percusionista en un circo, esquilador itinerante, miembro de la tripulación de un yate a Grecia, escritor de guías de viaje y guitarrista en un restaurante ruso de Londres. También sabía pilotar aviones y defenderse con la cocina francesa y con varios idiomas: sueco, holandés, alemán, chino, francés y español.
A los pocos meses de llegar, Chris entabla una intensa amistad con su vecino Domingo, un hombre con capacidad de realizar cualquier cosa y encima bien, quien le ayuda a arreglar y ampliar la casa original, a llevar la conducción del agua y con quien puede contar para cualquier necesidad.
Chris Stewart introdujo en Órgiva el esquilado eléctrico de las ovejas, experiencia no le faltaba. De hecho, una de las fuentes de ingreso del cortijo provenía de los dos viajes que Chris hacía a Suecia para esquilar ovejas.
'Entre limones' está escrito con la misma visión romántica y fascinada que los viajeros británicos del siglo XIX como George Borrow o Richard Ford, encontraron en nuestro país. Está escrito también con mucho sentido del humor y la fina ironía propia de los ingleses. Los personajes son campesinos y pastores locales y, como ya es bien conocido por todo el mundo, una extravagante mezcolanza de hippies, budistas y extranjeros llegados a Las Alpujarras en busca de naturaleza. El autor, con su fino humor, describe con cariño y sorpresa a los nativos de la zona. Campesinos que ofrecen a los budistas tocino y chorizo; pastores convencidos de que las ovejas morirán electrocutadas cuando Chris las trasquile con su máquina eléctrica; pícaros tratantes que intentan tomarle el pelo tantas veces como sea posible. Personajes que desayunan cabezas de pollo chamuscadas, y otros que, como forma de combatir el calor, duermen dentro de las acequias, atados a una raíz para no ahogarse.
Al comenzar la lectura, mis recuerdos se fueron directamente, aunque no exista relación concreta entre ambos libros a "Mi familia y otros animales". Después te das cuenta de que la historia es completamente distinta. Quizás tenga que ver el hecho de que ambos están escritos por ingleses y su especial visión de nuestra vida mediterránea pueda tener semejanzas.
"Ente limones" es muy entretenido, está muy bien escrito y te hace sentir parte del maravilloso paisaje que el autor describe.






GRANDES MICRORRELATOS 2011